Borrarse
Autor: J. Frías.
Editorial: Extraído de Internet.
... a la derecha están en su mesa de siempre del bar los amigos de toda la vida. UNO, OTRO, OTRO, MÁS y tal vez la novia actual del segundo que guarda un respetuoso silencio.
No porque aquello sea una “conversación entre hombres”, que no lo es. Sino porque aquellos tres son amigos de siempre, de los que no te puedes quitar.
Cuando le miran piensan “a mí no me puedes engañar porque yo te he visto desde que eras un medio metro”. Y ella, sabedora de la excepcionalidad de las relaciones que vienen impuestas desde pequeños, calla para no entrometerse en cosas que sólo se explican con recuerdos comunes, como forjado en un solo cerebro que funcionase a tres marchas parejas.
La mesa permanece iluminada, como siempre ha estado; los tres amigos, junto con ella, por su puesto, apuran cervezas de botellín de la forma más pausada posible. Y saben que aquello no sabe a nada, o a algo amargo y caliente, pero el botellín facilita mirar al vacío y dar aparentemente largos sorbos, que siempre ayudan a la reflexión. Se guarda mucho silencio en ese tipo de mesas, en parte para no caer en conversaciones nostálgicas, “¿te acuerdas de?” y similares; en parte para poder sincronizar de manera precisa el mecanismo de la melancolía común, aderezado por preguntas que, si bien parecen banales, no lo son en absoluto.
Por ejemplo:
UNO: Oye, ¿qué sabéis de Kiko y Elisa ?
OTRO MÁS: ¿ No supiste que rompieron ?
UNO: (Revolviéndose incómodo) Sí, sí que sabía. Es la costumbre de preguntar por ellos dos a la vez.
OTRO MÁS: Sí, todavía se hace raro. Coño, eran La Pareja, así, con mayúsculas. Si ellos rompieron ninguno de nosotros tenemos esperanza.
Y los tres asienten en silencio, ello no molesta, porque saben que es verdad, que toda adolescencia tiene una pareja inquebrantable y que Kiko y Elisa eren los irrompibles de aquellos años. A pesar de ello, se rompieron.
UNO: (Que sabe menos porque vive fuera desde hace unos años) Bueno, ¿y qué sabéis de ellos.... por separado?
OTRO MÁS: ( Que sabe algo porque sigue yendo y viniendo de vez en cuando ) Elisa está en Cáceres trabajando. Se echó otro novio. Un buen tío. La quiere mogollón.
UNO: ¿Y de Kiko?
OTRO: (Que sabe más porque sigue viviendo allí. Y que además siempre supo contar las cosas como nadie, pena de bala perdida arrinconado en el ultramarinos de su padre) ¿De Kiko? (Gran tiento al botellín. Sonrisa de tristeza.) la historia de Kiko es muy triste compadres. Kiko se fue borrando poco a poco.
Y ahí va que se acomodan todos porque saben que va a contar qué ha sido de Kiko con todo lujo de detalles. Sea verdad o no. Que eso poco importa.
Aún no sé si el lado izquierdo del escenario permanece a oscuras o no. O representa lo que se contará de Kiko. Aún no lo sé. Porque, ¿cómo hacer ver a alguien que se difumina despacio, hasta borrarse?

Meneame
del.icio.us


